Ese miércoles fue
como amasada lluvia
de infinitos
inviernos;
la tierra confundida
con la vida y
sus raíces tiradas y
secas.
De colores opacos
se vistió la mañana,
sin calidez llegó el
mediodía
y la noche turbia y
oscura
presagió
la llegada de otro
negro día.

11 comentarios:
Me gustan esos días.
Lluvia y oscuridad.
Si le añado frío la dicha es completa.
Besos.
Verás como la luz llega en el momento menos pensado.
Estoy volviendo, besitos, gracias por tus palabras.
"La tierra confundida con la vida"
!Precioso!
Saludos desde Barcelona
No hay luz sin oscuridad...
Cuando menos esperes.. sale el sol..
saludos
Nada como morir a mitad de semana, tienes la otra mitad para renacer.
Abrazos
Precioso poema de vida y, sobretodo, de renacimiento intuido y claro tras esos días oscuros, como lo que representa el otoño, como lo que representa cada noche... Gracias por llegar hasta mi blog: llega siempre que quieras, considéralo tu casa. Vendré también al tuyo, que es acogedor y cálido. Un abrazo fuerte.
Espero que pasen pronto los días negros... Un beso.
Y la oscuridad es una grieta en la luz...
Saludos muchos. Que tengas lindos días.
No me gustan los días oscuros y con lluvia. Me encogen. Y casi estoy asustada esperando el día que cambien la hora.
Ir a trabajar de noche, regresar de noche, con un frío que me hace pequeña, con una lluvia no tierna.
Los miércoles, lo único bueno que tienen, es que son el preludio del jueves.
Gracias... por muchas cosas. Por leerme, por estar, por no sentirte ignorada en mis silencios.
Un beso inmenso...
Gracias a todos por la compañía...
Abrazos como océanos...
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