sábado, 3 de diciembre de 2011

El columpio de la felicidad



Los adolescentes se columpian sin miedo a lo más alto;
sus verdades están escritas con lápices blandos
y pronto se emborronan;
la certeza está en el limbo
y del columpio, seduce el balanceo,
no importa la mano que lo empuja
porque no hay miedo.

10 comentarios:

Ligia dijo...

Es que la ignorancia es muy atrevida...
Besos

Pluma Roja dijo...

Es cierto a cierta no existe el miedo, se es intrépido y sobre todo inconsciente. Quizás por ello, no existe el miedo.

Reflexivo texto.

Saludos.

Moony-A media luz dijo...

Me acabo de instalar un columpio. Echaba de menos el balanceo, pero, no necesito que nadie me empuje. Ya soy mayorcita para saber mover las piernas al compás del vaivén.

Un beso grande.

Tonet dijo...

Quizás ese sea el problema, te haces mayor y los miedos se acumulan y te abruman; y desconfíamos de todas las manos...

Besote Alkerme y feliz semana :)

TORO SALVAJE dijo...

Nos han infectado de miedos y así es muy duro vivir.

Ojalá la próxima generación de adolescentes se libre de esta maldición.

Besos.

virgi dijo...

Y luego, el tiempo, se encargará de irlos asustando.
Besos, Alkerme

Mary: dijo...

Precioso.
Con la juventud viene tiempo para corregir casi todo, así que uno se columpia arriba y abajo, riéndose con el viento en la cara.
Besos de Astorga.

Fero dijo...

La verdadera libertad: vivir sin miedos.

Que gran texto.

fgiucich dijo...

La mejor época de la vida. Después todo cambia y el temor nos acogota. Abrazos.

alkerme dijo...

Gracias.