Los adolescentes se columpian sin miedo a lo más alto;
sus verdades están escritas con lápices blandos
y pronto se emborronan;
la certeza está en el limbo
y del columpio, seduce el balanceo,
no importa la mano que lo empuja
porque no hay miedo.

10 comentarios:
Es que la ignorancia es muy atrevida...
Besos
Es cierto a cierta no existe el miedo, se es intrépido y sobre todo inconsciente. Quizás por ello, no existe el miedo.
Reflexivo texto.
Saludos.
Me acabo de instalar un columpio. Echaba de menos el balanceo, pero, no necesito que nadie me empuje. Ya soy mayorcita para saber mover las piernas al compás del vaivén.
Un beso grande.
Quizás ese sea el problema, te haces mayor y los miedos se acumulan y te abruman; y desconfíamos de todas las manos...
Besote Alkerme y feliz semana :)
Nos han infectado de miedos y así es muy duro vivir.
Ojalá la próxima generación de adolescentes se libre de esta maldición.
Besos.
Y luego, el tiempo, se encargará de irlos asustando.
Besos, Alkerme
Precioso.
Con la juventud viene tiempo para corregir casi todo, así que uno se columpia arriba y abajo, riéndose con el viento en la cara.
Besos de Astorga.
La verdadera libertad: vivir sin miedos.
Que gran texto.
La mejor época de la vida. Después todo cambia y el temor nos acogota. Abrazos.
Gracias.
Publicar un comentario en la entrada