No, no creció el
sentimiento por deducción, ni creció de la planta, ni del fruto, ni tan
siquiera de una flor, la capacidad de sentir no creció con el amanecer, ni de un
animal, ni del árbol, ni del bosque surgió.
La pasión, el
sentimiento, tu mirada, nacieron del amor, por eso hay esperanza.
La inocencia existe
aún, la posibilidad no es remota y me inclino a
pensar que aún hay una posibilidad.


